Cuando el arte se desnuda

Al inicio de la semana la comunidad de DeviantArt movió ideas acerca del desnudo artístico, el arte erótico y la perversión con su artículo Good Nudes vs. Bad Nudes (inglés, NSFW). Si te interesa el tema tenes que verlo, pero no solo verlo sino un poco más: salta entre enlaces, comentarios y por supuesto intenta responder las preguntas. El artículo además incluye una excelente selección de fotografías sobre el tema que no tienen perdida.

Si aún después sigues interesado te recomiendo revisar el portafolio de George Hurrell —un vistazo retrospectivo a la fotografía glamorosa/erótica de los ’30s—, el de Bruno Dayan —actualidad— y el blog de The thought experiment con literatura, erotismo, chicas, fotografía y superheroes.

Si lo tuyo es la literatura tienes que darle un vistazo a la poesía de Sabines, a In Media Res de Eleonora Requera y quizá revisar Las edades de Lulú.

Actualización:

Derribando Murallas

Cuando Hugo me comentó la idea de Derribando Murallas no dudé en que lo haría, sólo quedaba la duda de cómo lo haría, así es él —dice poco y hace mucho—. Desde entonces su proyecto de fotografía ha visto pasar a varias personas, incluyéndome,  y ahora se encuentra en su segunda temporada: Aq’ab’al1.

La idea me engancho desde que comienza con una conversación, sigue con preguntas y cierra con una colección de fotografías. Pero dejando eso a un lado, Derribando Muralles se volvió muy personal: son los retratos de las personas que admiro y también de mis mejores amigos. Sólo imaginen la sensación de ver a las personas con las que has compartido sonriendo y con las ideas que tantas veces discutiste resumidas en una frase, se siente muy bien.

Allí las fotos de la primera temporada y las invitación a visitar la segunda temporada Aq’ab’al, que ya cuenta con fotos de dos amigas muy queridas, y continua…

Solo queda decir: Gracias Hugo.

  1. Aq’ab’al es uno de los 20 nahuales mayas… []

Escenas de la infancia: Sesenta años de posguerra en Japón

Jueves, 9 de la mañana, me reunía con  Myrna y Hugo frente al Museo Nacional de Arte Moderno (MNAM), acompañados de los respectivos libros y Nutella. Para mi la razón de ir al museo siempre es inspiración, y funciona, pero esta vez la excusa fue otra: La exposición de fotografía Escenas de la infancia – Sesenta años de la posguerra en Japón.

La exposición se presenta(tó) en el salón Carlos Merida, es una exposición pequeña, alrededor de 60 fotografías, pero muy sustanciosa. Los niños son el eje de toda la exposición y, gracias a la actitud de los niños, se disfruta mucho cada imagen. La alta calidad de las fotografías es indiscutible —por desgracia no conseguí una mejor imagen para esta nota—, pero lo realmente notable es la historia de cada fotografía, por ejemplo la de arriba que muestra a un grupo de niños estudiantes gritando algo así como “Estamos seguros de superar la prueba“.

Como cualquier otro espectador, llegué con la actitud “evaluar” la calidad de las fotografías, pero pobre de mi, algunas fotografías después estaba inmerso en la experiencia, todo un viaje de recuerdos, riendo con las fotografías que me recordaron mis travesuras de niño, otras que me dejaron impactado —mi favorita la del niño, de5 años quizás, leyendo Braille, tan impresionante como triste —, e inevitablemente me dejaron preguntándome cómo es ese país tan lejano llamado Japón, en dónde los niños sonrien a pesar de una pasada guerra.

Otras razones para ir al Museo Nacional de Arte Moderno

Ir al MNAM no tiene  perdida, regrese fascinado con el trabajo de Roberto González Goyri (Guatemala), Jamie Bischof (EEUU), Teté Marella (República Dominicana), José Antonio Fernández, Arnoldo Ramírez Amaya (Guatemala, es genial), Víctor Arriola (Guatemala), entre otros.