Diez páginas más

Cierro el libro, pienso en la historia y en cuestión de segundos hago un repaso hasta el final—¡genial!—, dejo que la emoción se mantenga… 5 minutos, 10, no importa, mientras exista emoción hay que alimentarla.

"GEB Recursive" por Alexandre Duret-Lutz

Es el desenlace de una lectura, una que comenzó con la manía muy personal de haber leído diez páginas más al terminar. Tal vez sea un pobre intento de ‘nunca dejar de leer‘, tal vez sea parte de ese mal necesario que llamamos curiosidad, o seguramente sea el hambre  propia de la emoción. Lo cierto es que es una manía que se ha vuelto tan familiar que ni desconfío de ella, rara vez la notó —hoy sí, por eso escribo al respecto—, pero desde que puedo recordar existe: termino de leer un libro y sin que llegue el siguiente día, ya he leído diez páginas más del siguiente libro.

¿Por qué diez? ¿Por qué no veinte? ¿o treinta? No sé, no sé, realmente no lo sé. Quizá porque es más fácil reconocer la décima página en un mundo donde la numeración de los libros nunca comienza por 1 —y sepan que protesto dejando el prólogo para el final ¡já!—. Supongo que alguna vez intente con menos,  o con más, con el primer capítulo o con la página 99; pero claro, tiene que ser inexplicable para ser una manía digna de mención (así son, inexplicables).

Y qué nadie malinterprete, me gusta esa manía así como es —loca, curiosa, espanta-cansancio y escurridiza— porque por un instante extiende la emoción, suma un reto y, especialmente, porque deja ese sabor a historia nueva en los ojos que invita a regresar.

Está noche, mientras alguien pregunta: where you goin’ now? what’s your plan?, he zarpado en El viaje a la felicidad.

Foto por Alexandre Duret-Lutz bajo licencia CC by-sa.

FILGUA 2011: Cuentero el patojo

Apenas pasa un día desde mi relato de FILGUA 2011 cuando ya estoy de regreso con más, esta vez no son historias sino libros.

No vamos a engañarnos, llegué a FILGUA sin ningún titulo en mente, sólo sabía —y de eso estaba muy seguro— que iba regresar con cuentos, un poco de poesía y cualquier otro libro extraño1.

Cuentos porque siempre me ha gustado esa mezcla de ficción, brevedad y experimentos de estilo; de la poesía me quedo con el uso de metáforas y el juego de ritmos al escribir palabras intentando expresar lo impalpable, lo invisible; y el resto de libros serían producto de la curiosidad.

Bajo la guía de esas ideas llego cada uno de los siguientes libros:

Cuentos

No te apresures en llegar a la Torre de Londres
de Eugenia Gallardo

// “Busco libros de cuentos ¿qué tiene?” —le solté al encargado del stand— amablemente llego con un torre de libros, de los cuales el de Eugenia Gallardo resaltaba de varias formas: en su estilo de escritura, en su estilo de empaquetar las historias (con 52 cuentos incluidos propone un cuento por semana) y en general era diferente del resto. Me sorprendió y eso es justo lo que busco en cuentos, esa frase|momento|situación inesperada. Lo compré.

Reinventario de ficciones
de Francisco Alejandro Méndez

// Con Francisco Méndez ya tuve mi enojo como lector, no soporte leer Completamente inmaculada, paso a formar parte de los libros que no terminé de leer, ni quiero. Sin embargo, algo en su estilo de escribir funciona muy bien al contar pequeñas anécdotas, y siendo el Reinventario de ficciones una colección de cuentos cortos me pareció que podría funcionar. Por supuesto me obligue a leer un cuento antes de pagar, y pagué como quien juega la ruleta rusa de los lectores, sin saber si esas horas de lectura serían tiempo muerto.

Génesis y encierro
de Rafael Romero

// Este libro llego a mis manos luego de preguntar por libros de cuentos a la encargada del stand, que titubeo tanto para elegir un titulo que supe que mejor lo hubiera buscado por mis propios medios en vez de preguntar, aunque quizás nunca hubiera llegado a él.

A pesar de la forma en que llego, al tenerlo frente a mi, me agrado el estilo para iniciar los textos y el texto de la contraportada me atrapo completamente:

“Esta primera caja es el encierro. Dentro de ella hay otra: el hombre. Y en el fondo de él mismo, una tercera: la idea. Una dentro de otra, recreando un viaje al génesis de las cosas, allí donde está el embrión formado por la realidad y el sueño, que una vez afuera, hecho literatura, se parecerá tanto a ambos, al hombre mismo.”

Si el libro es como lo imagino pienso que será un gran descubrimiento. Permanezcan en sintonía.

Satanás cabalga mi alma
de Julio Prado

// A Prado lo respeto por su blog, lo odio por su twitter y compré el libro para averiguar el desempate.

En casi toda esta selección de libros hay un criterio para elegir los cuentos, para saber si merecen ser leídos, pero ése espero comentarlo en otro artículo o, mejor aún, discutirlo entre tazas de café. Si se apuntan, me avisan.

Poesía

Colección Poesía guatemalteca Siglo XX

// De la colección conseguí 9 de 11, es una buena parte si se considera que no se reproduce desde hace 20 años. Aunque aún no termino de leerla puedo decir que hay tesoros entre esas páginas.

Oh banalidad
de Enrique Noriega

// Me atrajo por su estilo rustico, su diseño simple pero atractivo, y lo compré por algunos poemas, entre graciosos y atrevidos, diferentes.

Rimas
de Bécquer

// Mi copia estaba muy maltratada, y teniendo este libro mucho valor para mi me hice con una copia nueva.

Quizá ese día tampoco sea hoy
de Vania Vargas

// De Vania no había leído nada, así que fue la oportunidad de conocer su trabajo. No todos los poemas me gustaron, pero los que me gustaron valen el libro. Igual me estoy precipitando con el comentario, porque todavía hay algunas preguntas por responder, quiero releer, y dejar reposar las ideas un poco.

No somos poetas
de Carolina Escobar Sarti

// Leí poco y de lo poco me gusto mucho, así que lo compré. Me pasa lo mismo que con Vania, en un primer encuentro hay textos con los que me quedo pero todavía debo seguir leyendo para apreciar mejor. El detalle genial es el índice, es un poema en sí.

Breves conversaciones de la sicosis
de Juan Pablo Dardón

// De Dardón he leído su blog y algunos artículos más, confieso que compré el libro por quitarme esa curiosidad de saber qué, cómo y por qué escribe libros.

Otros

 La rebelión de las masas
de José Ortega y Gasset

//Con Ortega y Gasset hace mucho que tenemos un encuentro pendiente, y este me parece el libro apropiado.

Los adores de la muerte
de Mario Monteforte Toledo

// Monteforte pertenece a ese grupo de escritores que luego de haberlos leído una vez sabes que vas a regresar por más, y así es, después  de haber leído Una manera de morir2, regresé por Los Adoradores de la muerte.

El espejo irreverente
de Raúl de la Horra

// A De la Horra lo conocí por su columna de elPeriódico, Follarismos, me gusto su estilo y una cosa llevo a la otra.

Diccionario de autores y críticos literarios de Guatemala
de Francisco Alejandro Méndez

// Desde que estoy detrás de Lectores Chapines (en Twitter, Facebook y el Blog) la literatura guatemalteca se ha vuelto tema de estudio —hay un 1986 estampado en mi vida que juega en mi contra en ese torneo que llaman “saber quién es quién”—. El libro es lo que el titulo dice: un diccionario de autores guatemaltecos.

Si llegaron hasta aquí entonces probablemente les guste leer, o son muy curiosos, consideren seguirme en Shelfari ;)

  1. Extraño = No disponible en ebook []
  2. Gracias a Ronald Flores por la corrección, “Cualquier forma de morir” es un libro de Menjívar Ochoa cuando yo me refería a “Una manera de morir” []

FILGUA 2011: Mercado de libros, mercado de historias.

Tres visitas a la reciente Feria internacional del libro (FILGUA) merecen, como mínimo, una nota en su honor, o algo así me susurro la conciencia hoy por la mañana  —hace mucho que no la escuchaba—, y como estuvimos de acuerdo en eso decidí obedecer escribiendo algo al respecto.

Llegar a un gran salón, lleno de toldos, mesas y sillas plásticas, a desayunar shucos (hotdogs) a las tres de la tarde no es la imagen que se tiene de un “evento cultural”, de una feria de libros, y sin embargo, así es. Tampoco existe la imagen buscar libros acompañado de más de una persona, dos máximo, y sin embargo, ahí estaba acompañado de seis lectoras, que juntas han leído más de lo que leeré en está y mi otra vida, buscando libros. Lo que intento decir es que la FILGUA no es lo que te venden sino lo que vas a buscar, si no sabes que buscar tampoco esperes encontrar.

Esa primera visita sucedió un sábado, segundo día de la feria, regrese con libros nuevos y el gusto de haber visto de nuevo caras conocidas… ¡Diablos, eso también lo hubiera podido hacer en un centro comercial! —pensé, arrepentido de no haber hecho más—.

Ya consciente de haber sido víctima de esa enfermedad me-encierro-en-un-edificio-a-ver-objetos, tan común en centros comerciales,  ubique en el programa de FILGUA la presentación del proyecto Wikiguate, un proyecto que me gusta, para ir y de ser posible conocer a la gente detrás. También, como de pequeño me enseñaron a decir gracias, planifique (porque no lo conseguí) pasar agradeciendo al Movimiento Ati por esas —ahora— 110 entrevistas que realizaron entre artistas y otras personas interesantes.

Ya no iba por libros, necesitaba conseguir algo más, y lo conseguí. Junto a Hugo, de GuatemalaDailyPhoto, conversamos con Aída Toledo y Enrique Noriega acerca de libros y diseño gráfico, pasamos a decir un breve, y tímido, “Hola” a Vanía Vargas y Carmen Lucía Alvarado, sacamos fotos de la orquesta y hasta me reí un rato del circo de Panchorizo. Listo, FILGUA se veía diferente luego de haber saludado a escritores y seguirle la pista a sus proyectos.

Pero faltaba más, como lector-de-bus que soy tenía que subirme al bibliobus, por simple y maldita curiosidad de subirme a un bus lleno de libros. Así que regresé una tercera y última vez, ahora sí a felicitar a la gente de Movimiento Ati y donar libros para la biblioteca que están armando, a conseguir un libro más para mi biblioteca (y si, fueron más de dos), por un autógrafo de Aída y Enrique en sus respectivos libros, a ver el ritual maya (¿?) OXLAJUJ B’AQTUN, Sotz’il  y por supuesto a subirme al bus lleno de libros.

Salí de FILGUA de la misma forma en que llegué, comiendo shucos, pero está vez con muchas historias bajo el brazo.

"Papi, este es mi favorito"“Este es mi favorito” —le dice la niña al papá en el Bibliobus :)

No es lo que te venden sino lo que vas a buscar.

Continuación: FILGUA 2011: Cuentero el patojo —la lista de libros comprados en FILGUA.

Detalles: El trabajo

Cuando comencé a trabajar en computadora, incluso antes de comenzar a programar, mi pasatiempo favorito era la edición de fotografía. A la fecha me atrevería a decir que sigue siendo de las cosas que más me distraen y me gustan, especialmente por el detalle que necesitan pero además porque es un buena excusa para escuchar música. Por descuido no es algo que haga muy seguido.

Navegando en el blog de Lectores Chapines re-encontré una portada que hice para El viaje del escritor, además de compartirla quería mostrarles las tres imágenes originales que dieron paso a la portada final:

Es todo un proceso, desde leer la historia hasta encontrar en Internet la imagen que creaste en tu mente. El diseño gráfico es así, lleno de pequeños detalles para crear una imagen completa.

Actualización: 50Libros


Han pasado 32 semanas desde que iniciamos el reto de los 50Libros en Lectores Chapines, así que pienso que ya es momento de actualizar la lista de libros y ponerme al día como lo han hecho Rita, Lourdes, Fernando y SeniorWatashi.

  1. El sol desnudo de Isaac Asimov. // Relectura
  2. La rebelión de los Zendales de Ronald Flores. // “¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?”
  3. El desorden de tu nombre de Juan José Millás. // Relectura. Es curiosa la historia.
  4. Poemas Humanos de Cesar Vallejo. // Los disfrute mucho, especialmente leyendolos de madrugada.
  5. Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato.
  6. Un Mundo Feliz de Aldous Huxley. // Libro del mes en Lectores Chapines.
  7. El cuaderno de José Saramago.
  8. La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne. // Llegué a él por la canción de Tool: The Grudge
  9. The Morrow Project 1 , una publicación de Intel.
  10. Underground de Suelette Dryfus (participa en la investigación Julian Assange).
  11. Desayuno en Tiffany’s de Truman Capote.
  12. Libro de los amores ridículos de Milan Kundera. // Una recomendación de Rudy Giron
  13. La barca sin pescador de Alejandro Casona. // Es una relectura, es teatro y me gusto. Es moralista.
  14. La caída de Albert Camus. // Un libro que tenía que leer. Es genial.
  15. Fahrenheit 451 de Ray bradbury. // Recomendación de Omar.
  16. El miedo a la libertad de Erich Fromm. // Una recomendación de Lucia.
  17. Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.
  18. El humanismo como utopía real de Erich Fromm. // Un regalo de Lucia y Mario.
  19. Artículos de Mariano José de Larra. // Un regalo de Myrnukis.
  20. El año de la muerte de Ricardo Reiss de José Saramago.
  21. Ensayo sobre la ceguera de José Saramago.
  22. Travesuras de la niña mala de Mario Vargas Llosa. // Una recomendación de Dani.
  23. Decidme cómo es un árbol de Marcos Ana.
  24. El Principito de Antoine Saint Exupéry. // Es la septima vez que lo leo, y cada vez lo disfruto más. Un buen libro.
  25. Drácula de Bram Stoker. // Una recomendación de Estuardo.
  26. Delta de venus de Anais Nin. // XXX
  27. Procesos creativos de diseño gráfico: Cuadernos de trabajo de Lucienne Roberts.
  28. Para esta noche de Juan Carlos Onetti. // Voy por la mitad y todavia cargo la esperanza de que se pondrá interesante.
  29. La vida esta en otra parte de Milan Kundera. // Esté libro promete ser muy bueno.
  30. [Leyendo] El diseño como experiencia de Mike Press. // El tema por sí sólo es interesante, recién lo comienzo.

Les dejo la lista, pero también la invitación a platicar sobre cualquiera de estos libros (por mi está bien un café, gracias ;-) , también si quieren comentarios de alguno me avisan.


Foto por ShutterHacks bajo licencia Creative Commons By.

  1. The Morrow Project – Ver comentarios []

Celebrando el Día mundial del diseño

Comencé celebrando el día mundial del diseño como debía: diseñando. Ha sido un día extraño pero bueno, se cierran proyectos y al final del día me gusta lo que estoy haciendo.

Alguien me enseño que no sé puede celebrar sin regalos así tuve que escaparme a buscar algo apropiado para la ocasión, son dos libros que tenía en wishlist y que casi seguro terminaré recomendando, pero fuera de eso, son dos libros que me hacen falta y habrán cumplido su objetivo en la medida que comience a ejecutar con mejor calidad.

Fundamentos del management del diseño, de Kathryn Best.
Es una guía de introducción a procesos de administración y diseño enfocados en negocios. Básicamente es acerca de saber como poder llevar una idea de diseño a un proyecto funcional y bien realizado que esté al nivel de proyectos de negocios de otras disciplinas. El libro consta de 6 capítulos que son (las cursivas son mias): Contexto del diseño (antes de diseñar), visión general del diseño, Visión general del management (definiendo la empresa), Contabilidad y finanzas (Manteniendo la empresa), Marketing y comunicación de marca, y por último, Diseño e innovación.

El diseño como experiencia, de Mike Press.
De lo que he podido revisar, que es la introducción básicamente, es un libro que describe el estado del diseño gráfico a finales del siglo pasado y la transición del diseño hacía el futuro, considerando qué enfoque está tomando, en qué contexto y que deben hacer los diseñadores para dirigir ese progreso, o en su defecto, unirse a él.

Sin duda el tema da para mucha discusión pero es algo que he estado considerando últimamente y al encontrar este libro —que no tenía planeado comprar— descubrí que ya existen posturas frente a esto, que ya hay movimientos enfocados para el diseño, sobre diseño y por diseñadores, así que supongo este libro vendrá a echar leña a algunas ideas.

 

¿Ustedes cómo celebraron el día del diseño gráfico?

¡Hey este ebook no es mío!

Barnes&Noble lanza sus lectores de eBooks, Nook y Nook Color, ambos excelentes dispositivos que unidos a su gran librería parecen ser un digno rival en el mercado, dominado por Amazon, sin embargo, olvida algo importante: vendernos libros.

¿Pague por el ebook? Por supuesto. ¿Recibí el ebook? Si claro, fue un proceso difícil y doloroso —llegue a reiniciar el dispositivo desde cero—; pero no se confundan, esa transacción fue un alquiler y no una venta. De otra forma cómo explican que no pueda prestar el ebook (utilizando el sistema LendMe), que únicamente pueda leerlo desde “dispositivos seleccionados”, que tenga limite de número de veces que puedo compartir una anotación, y que al compartir la anotación está ocupe menos de un 20% del correo y resto sea publicidad de Barnes&Noble (ver imagen).

Por el ebook pague un tercio del precio del libro, a cambio recibí un tercio de funcionalidades. ¡Maldición! Gracias a la tecnología pude haber recibido el doble de funcionalidades pero no, todo por un fallido modelo de negocios que se olvido de sus clientes. B&N ahora gana dinero pero no duden que tendrán que cambiar, de otra forma dudaría que consigan ser competencia de alguien.

Quiero ebooks que pueda llamar mios.