Apenas pasa un día desde mi relato de FILGUA 2011 cuando ya estoy de regreso con más, esta vez no son historias sino libros.
No vamos a engañarnos, llegué a FILGUA sin ningún titulo en mente, sólo sabía —y de eso estaba muy seguro— que iba regresar con cuentos, un poco de poesía y cualquier otro libro extraño.
Cuentos porque siempre me ha gustado esa mezcla de ficción, brevedad y experimentos de estilo; de la poesía me quedo con el uso de metáforas y el juego de ritmos al escribir palabras intentando expresar lo impalpable, lo invisible; y el resto de libros serían producto de la curiosidad.
Bajo la guía de esas ideas llego cada uno de los siguientes libros:
Cuentos
No te apresures en llegar a la Torre de Londres
de Eugenia Gallardo
// “Busco libros de cuentos ¿qué tiene?” —le solté al encargado del stand— amablemente llego con un torre de libros, de los cuales el de Eugenia Gallardo resaltaba de varias formas: en su estilo de escritura, en su estilo de empaquetar las historias (con 52 cuentos incluidos propone un cuento por semana) y en general era diferente del resto. Me sorprendió y eso es justo lo que busco en cuentos, esa frase|momento|situación inesperada. Lo compré.
// Con Francisco Méndez ya tuve mi enojo como lector, no soporte leer Completamente inmaculada, paso a formar parte de los libros que no terminé de leer, ni quiero. Sin embargo, algo en su estilo de escribir funciona muy bien al contar pequeñas anécdotas, y siendo el Reinventario de ficciones una colección de cuentos cortos me pareció que podría funcionar. Por supuesto me obligue a leer un cuento antes de pagar, y pagué como quien juega la ruleta rusa de los lectores, sin saber si esas horas de lectura serían tiempo muerto.
Génesis y encierro
de Rafael Romero
// Este libro llego a mis manos luego de preguntar por libros de cuentos a la encargada del stand, que titubeo tanto para elegir un titulo que supe que mejor lo hubiera buscado por mis propios medios en vez de preguntar, aunque quizás nunca hubiera llegado a él.
A pesar de la forma en que llego, al tenerlo frente a mi, me agrado el estilo para iniciar los textos y el texto de la contraportada me atrapo completamente:
“Esta primera caja es el encierro. Dentro de ella hay otra: el hombre. Y en el fondo de él mismo, una tercera: la idea. Una dentro de otra, recreando un viaje al génesis de las cosas, allí donde está el embrión formado por la realidad y el sueño, que una vez afuera, hecho literatura, se parecerá tanto a ambos, al hombre mismo.”
Si el libro es como lo imagino pienso que será un gran descubrimiento. Permanezcan en sintonía.
// A Prado lo respeto por su blog, lo odio por su twitter y compré el libro para averiguar el desempate.
En casi toda esta selección de libros hay un criterio para elegir los cuentos, para saber si merecen ser leídos, pero ése espero comentarlo en otro artículo o, mejor aún, discutirlo entre tazas de café. Si se apuntan, me avisan.
Poesía
// De la colección conseguí 9 de 11, es una buena parte si se considera que no se reproduce desde hace 20 años. Aunque aún no termino de leerla puedo decir que hay tesoros entre esas páginas.
// Me atrajo por su estilo rustico, su diseño simple pero atractivo, y lo compré por algunos poemas, entre graciosos y atrevidos, diferentes.
Rimas
de Bécquer
// Mi copia estaba muy maltratada, y teniendo este libro mucho valor para mi me hice con una copia nueva.
// De Vania no había leído nada, así que fue la oportunidad de conocer su trabajo. No todos los poemas me gustaron, pero los que me gustaron valen el libro. Igual me estoy precipitando con el comentario, porque todavía hay algunas preguntas por responder, quiero releer, y dejar reposar las ideas un poco.
// Leí poco y de lo poco me gusto mucho, así que lo compré. Me pasa lo mismo que con Vania, en un primer encuentro hay textos con los que me quedo pero todavía debo seguir leyendo para apreciar mejor. El detalle genial es el índice, es un poema en sí.
Breves conversaciones de la sicosis
de Juan Pablo Dardón
// De Dardón he leído su blog y algunos artículos más, confieso que compré el libro por quitarme esa curiosidad de saber qué, cómo y por qué escribe libros.
Otros
//Con Ortega y Gasset hace mucho que tenemos un encuentro pendiente, y este me parece el libro apropiado.
Los adores de la muerte
de Mario Monteforte Toledo
// Monteforte pertenece a ese grupo de escritores que luego de haberlos leído una vez sabes que vas a regresar por más, y así es, después de haber leído Una manera de morir, regresé por Los Adoradores de la muerte.
El espejo irreverente
de Raúl de la Horra
// A De la Horra lo conocí por su columna de elPeriódico, Follarismos, me gusto su estilo y una cosa llevo a la otra.
// Desde que estoy detrás de Lectores Chapines (en Twitter, Facebook y el Blog) la literatura guatemalteca se ha vuelto tema de estudio —hay un 1986 estampado en mi vida que juega en mi contra en ese torneo que llaman “saber quién es quién”—. El libro es lo que el titulo dice: un diccionario de autores guatemaltecos.
—
Si llegaron hasta aquí entonces probablemente les guste leer, o son muy curiosos, consideren seguirme en Shelfari