Una idea de como se hacen las ideas

Desde hace mucho tiempo atrás, quizás un año, en una de las tantas libretas que tengo, escribí una página acerca de “el flujo de las ideas”, fue un intento de describir los pasos que usaba (y que todavía uso) para trabajar con las ideas, una especie de guía para “saber cual es el siguiente paso”:

El primer paso para trabajar con ideas es obviamente tener una idea, no una idea muy buena sino muchas ideas, para ello hay que empezar a pensar en alguna. Lo importante es saber qué queremos lograr, para qué necesitamos las ideas, pueden ser ideas para lograr un producto fácil de usar o uno muy completo y versátil ¿o acaso es para crear un producto más barato? Por eso es importante definir qué queremos desde el inicio, luego nos enfocamos en cómo lo vamos a lograr.

Ideas tendremos siempre, el problema es tener las ideas correctas en el momento adecuado, y lastimosamente las ideas no aparecen “bajo pedido” por eso es importante despejar la mente, dejar que se distraiga y luego las ideas vendrán (o al menos eso queremos :P). Una buena practica si estamos frente a una PC, por ejemplo, es hacer un mini viaje al jardín o la tienda, solo para tener más objetos a la vista y obtener un poco de inspiración. Menciono esto porque el estar en un área de trabajo solo recordamos más trabajo y nos concentramos en lo mismo que vemos todos los días, mientras que al salir a la calle podremos encontrar personas diferentes en situaciones diferentes y generalmente obtendremos mejores combinaciones.

Juega a ser otra persona, piensa desde otro punto de vista, cambia el contexto, imagina la idea a través del tiempo, cómo será en 100 o 500 años, o cómo hubiera sido hace 1000 años. El punto es obtener tantas ideas diferentes como podamos, luego analizaremos cada una de ellas.

Otra buena practica para generar más ideas es dibujarlas, porque cuando una idea llega a tener forma entonces es mucho más fácil manipularla (simplemente porque la podemos ver). De una llanta obtendremos un yo-yo, de un yo-yo un péndulo, de un péndulo un reloj y así sucesivamente hasta obtener cientos de ideas diferentes.

Luego llega el análisis de las ideas que es relativamente sencillo pero también muy engañoso, es fácil decir si una idea es buena o mala, si es nueva o muy vieja, y quizás si somos muy perfeccionistas incluso podremos agotar todas las ideas sin encontrar una realmente buena. El truco es revisarlas desde otro punto de vista, pensar como si fuéramos otra persona, cambiar los “no” por “si” y los “si” por “no”, es cuestión de ver todo desde otro punto de vista.

Por mencionar un ejemplo: hace algunos días mi madre me mostró una cuchara para cocinar hecha de silicon (plástico para los mortales), mi primera pregunta fue “¿y no se derrite con el calor?”, curiosamente y por milagros de la ciencia la bendita cuchara soporta muy bien el calor, y a mi madre le fascina porque es más flexible que las cucharas de metal y no raya la sarten. Si el inventor (o inventores) hubiera descartado el silicon/plástico porque su experiencia le decía que este material no resistía el calor entonces quizás la cuchara y mil productos más no hubiesen existido jamas. Por eso es importante hacer un buen analisis y filtrar correctamente las ideas.

El análisis será tan variado como ideas tengamos, puede ser cuestión de minutos o pueden pasar días antes de elegir una idea definitiva, todo depende de nuestro criterio y necesidades. Incluso es muy probable que al obtener la idea que nos hará ricos (o felices porque el dinero no lo es todo :P) tendremos que modificarla de nuevo hasta lograr un resultado mejor.

Cuando la idea esta lista y bien trabajada entonces es cuando debemos decidir que hacemos con ella, las ideas deberían salir siempre a la luz. Puedes pensar una idea pero no será buena ni mala hasta que alguien la ejecute, por esa razón tienes varias opciones para el destino de tus ideas: puedes hacerla, puedes regalarla, puedes venderla o puede dejarla descansar pero nunca debes dejar que se pierda (quién sabe hasta cuando se le volverá a ocurrir esa idea a alguien más).

Ideas dormidas
Así es como le llamo a las ideas que pensé en algún momento y nunca realice, o simplemente no les preste demasiada atención en su momento. Tengo al menos 10 libretas con anotaciones que he hecho con ideas para juegos, sitios web, aplicaciones, algunas para escribir un libro e incluso para nuevos productos, todas ellas están dormidas hasta que no decida hacer algo con ellas. Este tema es un claro ejemplo de ello, fue una anotación en una libreta que hoy ha sido publicado y que espero sirva para lograr una buena idea más adelante, todo esto es un ciclo vicioso donde una idea hará posible más y mejores ideas más adelante.

Muchos quizás ya sabían todo esto, muchos otros no (espero lo aprovechen), el punto es que nada de debe desperdiciar, todo debe ser aprovechado y mejor aún si se puede compartir, porque al final lo que cuenta no es de quién fue la idea sino que tan útil es para nosotros.

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Escrito mientras escuchaba: DJ Tiësto – Nyana (via FoxyTunes)
Imagen por Heungsub Lee (CC)

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