Mayo 23, 2016

…ni la FILGUA debe aspirar a ser un monopolio…

Siendo lector guatemalteco desde hace varios años reconozco a la FILGUA como el mayor y más importante evento para lectores en Guatemala, punto.

Que existen otros eventos es cierto, pero ninguno con la relevancia y magnitud que tiene la FILGUA, toda una tradición para los lectores que desde jóvenes regresamos con libros nuevos luego de la feria, sin olvidar, que ha servido como sede para que muchas empresas literarias pudieran exponerse y acercarse a los lectores, o acercar a los lectores a otros lectores. Es emocionante.

Como promotor de la lectura me emociona ver que la feria se supera así misma cada año, cada vez más poblada, con más calidad y mejor organización, sin embargo, este año para mi preocupación sufrió un tropezón.

¿Silencio…

Unos días después de enterarme de la Ludoferia, una feria de lectura dedicada a niños y jóvenes, comenté con amigos lectores: Hay un dato que me gustaría mucho tener pero sé que no lo tendré: ¿Cuánto más va a crecer la asistencia a la FILGUA gracias a la Ludoferia?.

En un país con tan pocos lectores como es Guatemala, contar con un aliado para formar lectores es una ayuda inestimable.

En el ámbito del mercadeo es bien sabido que es importante ser el primero en un nicho de mercado porque se domina y posiciona antes, pero también es cierto que una vez dominado el nicho se debe hacer crecer porque si no crece se corre el riesgo de que desaparezca. Por eso en una competencia por un nicho de mercado las empresas pueden pelear por tener el mayor “pedazo del pastel” pero es mucho más ambicioso y rentable hacer más grande “el pastel” y con él los pedazos del pastel.

Menciono esto a raíz del silencio de la FILGUA respecto la Ludoferia en redes sociales. Ni un solo mensaje en Facebook o tweet mencionándola, mucho menos invitando a participar, tampoco un mensaje para darle la bienvenida a la feria. Silencio total.

La FILGUA mantiene silencio sobre la Ludoferia pero no ignora que exista, porque en un afán que dudo mucho que sea accidental, comenzó una campaña intensa de promoción justo durante el mes de la Ludoferia, una campaña tan fuerte que me sorprendió porque nunca antes habían hecho algo similar. Es una acción que con mucho gusto celebraría si yo no lo percibiera como un sutil ataque a la Ludoferia. Aclaro de nuevo que estoy especulando, no me consta ni tengo pruebas que la FILGUA tenga algo contra la feria, pero con el silencio me basta para saber que no la apoyan.

Anteriormente dije que me preocupa el tropezón, y lo digo en serio, porque desde el punto de vista de mercadeo que mencioné antes, la FILGUA esta dejando de hacer algo que podría beneficiarle más que perjudicarle, y por otro lado arriesga un liderazgo que se ha ganado a pulso propio.

Sobre el primer punto, el de mercadeo, es cierto que la Ludoferia puede considerarse competencia de la FILGUA y ésta no tiene ninguna obligación de apoyarla, pero siendo claros hay suficiente separación entre las dos ferias para que las ventas de libros de una se vean afectadas por la otra, en el peor de los casos podría afectar la venta de espacios en la feria o patrocinios, pero aún así la relevancia de la FILGUA le da la solidez para atraer público y por tanto patrocinadores.

La Ludoferia, quizá sin intención, preparó mucho terreno para FILGUA, porque en boca de quienes asistieron y con quienes pude hablar los comentarios eran:

  • “Nos vemos en la FILGUA”
  • “¿Qué vamos a hacer en la FILGUA?”
  • “En la FILGUA hay que hacer ____ con más personas”
  • “Hay que prepararse para la FILGUA”

Es decir que personas que antes pensaban en la FILGUA solo unas semanas antes de que comenzará, ahora se están preparando casi dos meses antes. Sin mencionar todos los nuevos lectores que con la emoción de una primera experiencia en la Ludoferia ahora querrán repetir en grande con la FILGUA.

Considero que hay espacio más que suficiente en 365 días para que convivan dos grandes ferias de libros, y que con estrategias inteligentes ambas pueden estimular al mercado para crecer más de lo que lo podría hacer solas. Como en un juego de sube y baja, es divertido cuando las dos partes están en sintonía.

…o liderazgo?

Sobre el segundo punto, de arriesgar un liderazgo que la FILGUA se ha ganado a pulso, me voy por un tema más emocional que técnico, y es que es el evento que más lectores debe crear cada año, muchas personas se convierten en lectores por primera vez gracias a la FILGUA.

“Por un país de lectores” es la frase que ha usado la FILGUA por años y a mí me sigue emocionando, no la olvido y la recuerdo constantemente porque funciona como visión: “Por un país de lectores”. Sin embargo, cuando llega la Ludoferia que podría ser el segundo o tercer evento de lectores más grande del año guardaron completo silencio, no le dieron la bienvenida ni en broma ni a manera de reto.

Desconozco las razones por las que una feria no apoya a la otra feria, que si son razones estratégicas espero que reconsideren sus estrategias y si es razones personales que resuelvan con profesionalismo, es decir entendiendo que es una organización con una visión mayor a la de un pequeño grupo de personas o una persona.

Pero si sé que con esa acción sentí, como lector chapin, que la FILGUA comenzó a traicionar su visión, y pone en riesgo el liderazgo que ya tiene, porque ir a la FILGUA no es una mera transacción comercial de libros, en los lectores más asiduos y empedernidos hay un deseo y una espera por ser parte de ese evento que llena muchas necesidades y no solo nuestras libreras.

Lo mínimo que se espera de un líder es que sea consecuente con lo que predica y considero que la organización de la FILGUA aún esta a tiempo de salvar ese tropezón y comenzar a liderar el movimiento de lectura que Guatemala tanto necesita, pero entonces tiene que comenzar a hacer lo que predica:

“Si todos trabajamos juntos, tenemos la oportunidad de cumplir las aspiraciones de los ciudadanos de paz, prosperidad y bienestar, y de preservar nuestro planeta”.

—Comentario de Helen Clark, administradora de la PNUD, tomado de la portada del sitio web de la FILGUA 2016 acerca de los objetivos de desarrollo sostenible.

La FILGUA ahora tiene compañía y debe elegir: silenciar o liderar. Que decida lo que mejor le convenga, pero sea cual sea la decisión sería un error tomarla aspirando a ser los únicos, porque no lo serán.


Este es el segundo artículo de una serie de tres:

  1. La Ludoferia no es un empate…
  2. …ni la FILGUA debe aspirar a ser un monopolio…
  3. …y por eso existe Lectores Chapines

Notas al pie

FILGUA es la abreviatura de Feria Internacional del Libro en Guatemala, que en este 2016 tiene como tema principal los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El silencio total sobre la Ludoferia fue únicamente en la cuenta de la FILGUA. De la cuenta de Raúl Figueroa Sarti, presidente de la Gremial de editores, hubieron dos tweets aclaratorios y relacionados al tema: uno aclarando que Brenda Monzón ya no tiene relación con FILGUA y otro aclarando que la Gremial ni FILGUA tienen relación con la Ludoferia.

El Festival La Valiente es un evento cultural, lectura incluida, que no traje a mención en el artículo para evitar ruido en el comentario, pero que no hay que perder de vista porque se viene fuerte y seguro vendrá a complementar muy bien el calendario cultural con una tercera fecha que marcar.

 

2 comentarios

  • Estimado Iván: Hubiera sido interesante que conversáramos sobre Filgua y la Ludoferia antes de escribir tu columna. Te invito a que conversemos la próxima semana al respecto. ¿Qué decís? Saludos

    Raúl Figueroa Sarti
    Presidente
    Gremial de Editores de Guatemala

    • Claro, será un gusto poder tener tu opinión directamente e intercambiar comentarios. Te escribo en el transcurso de la semana para acordar la fecha.

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